NUESTRA CUENTA ATRÁS...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

SALUD


Desde esta casa, que es la vuestra, nos congratulamos de la buena salud que tenemos todos.


viernes, 3 de diciembre de 2010

Los Verdes con Los Jartibles

Bueno, vuelvo con los vídeos que son lo mío.

La verdad es que la chirigota puede presumir de haber cantado con Antonio Martín y su comparsa. Y no me refiero a haber aparecido en el mismo cartel y cantar cada por su lado (que eso también, además de con Joaquín Quiñones en dos ocasiones). No, no, de cantar con ellos subidos al escenario todos juntos.

Pues podemos ponernos el broche de que también hemos cantado con la chirigota de El Sheriff. En este caso, en mi boda cantando el pasodoble de Los Valientes, "Loquito por verte a tu vera".

Todo un lujo...


jueves, 2 de diciembre de 2010

REFLEXIÓN 2

Para los que no vivimos en Huelma, el buscar temáticas para integrarlas en el repertorio de cada año se nos hace cada vez más complicado. Me gustaría matizar que el hecho de la distancia no es óbice (parezco Peralo) para estar informado. En nuestro caso, están madres, padres, amigos, seguidores de nuestro grupo que ya se ocupan de ponernos el foco en las cuestiones interesantes, curiosas y significativas que acontecen en nuestro pueblo.

Por buscarle algo bueno a no vivir en Huelma, es que este hecho hace que veamos las cosas con cierta perspectiva, de forma más genérica y, probablemente, nos ayuda a mandar nuestros mensajes, en forma de letras, de una manera más directa.

El “problema” con el que últimamente nos estamos encontrando es que nuestras coplillas descriptivas de la realidad tienen como protagonistas a personajes que, bien por su popularidad o bien por su posición, son representativos de nuestro pueblo. Con los primeros nunca hemos tenido problemas pero con los segundos…¡ay, con los segundos! Parece ser que algunos no entienden que su salario va dividido en dos partes: salario base y diversos “Plus” que tienen reconocidos por ser vos quien sois. Entre esos “Plus” yo destacaría el “Plus” de la tolerancia, el “Plus” del aguante, el “Plus” de la diplomacia,… y otros muchos más. Pues no hay quien les meta eso en la cabeza. Yo creo que lo que peor llevan no es lo que podamos decir o no, que en definitiva sólo son coplillas blancas de carnaval con toda la ironía del mundo, sino lo que la gente confirma y ratifica con sus aplausos y sus risas.

Nuestra suerte es que algunos ya llevamos algunos años en esto y tenemos los callos endurecidos en estos temas y, la verdad sea dicha, nos importa bien poco. Además, y aunque suene a falsa modestia, si por algo nos hemos caracterizado siempre es por intentar decir las cosas de la manera más elegante posible, intentando no ofender a nadie, buscando la reflexión en lo que decimos de forma seria y la carcajada en el resto del repertorio. Lo que muchos no saben es que esto es la pescadilla que se muerde la cola: su actitud ante lo que decimos nos da argumentos para decir lo que decimos.

Bueno, voy a dejarlo que me enciendo y las reflexiones hay que hacerlas tranquilo y relajado.

Pepe Vico.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

REFLEXIÓN 1

¡Qué trabajico cuesta sacar una chirigota! Hacer algo que nadie te pide, que nadie te impone pero que mucha gente espera es una responsabilidad muy grande, más grande de lo que se pueda pensar.

Este mundillo al que muchos de nosotros nos asomamos hace ya unos años nos ha absorbido como un agujero negro y … a ver cómo salimos de esta espiral. El problema no es salir sino querer salir y, la verdad sea dicha, hoy por hoy no me veo yo en febrero comiendo relleno en mi casa y viendo “la copla” el sábado de concurso.

La verdad es que a quién se le cuente que doce tíos, viviendo cada uno en una punta de Andalucía y alguno más fuera de sus fronteras, se juntan semanalmente durante 4-5 meses para cantar durante dos horas el repertorio que dos de ellos elaboran después de “juntarse” una o dos veces por semana (vía teléfono por la distancia geográfica que los separa y una vez dejados debidamente acostados sus compromisos familiares); pensará que o les pisó una vaca cuando eran chiquitillos, o se están medicamentando, o algo por el estilo. No es normal, lo sabemos. Como tampoco es normal quedar a partir de las doce de la noche para hacer escenario o venir de la aceituna sin duchar (sí, has oído bien sin duchar, con lo que eso supone en un sótano sin apenas ventilación) para no perder ni un minuto de ensayo. Tampoco es normal que todo esto, que se hace sin ánimo de lucro, encima nos cueste así como unos 3000 € anuales entre pitos y flautas.

La única motivación no es otra que la de hacer que nuestro pueblo disfrute, disfrutar nosotros y, en ese disfrute mutuo, recoger el reconocimiento de un trabajo bien hecho. ¡Qué concepto más tonto y qué enrevesado lo hacen algunos! No hay más, esto es así de claro y de simple.

¿Qué nos gusta ganar? Pues como a todo el mundo. Mentiría si dijera que nos da igual lo que diga el jurado. Lo que siempre hemos perseguido es que el jurado sea justo, pero justo con todos. El público es soberano y el jurado debe hacer función de notario de lo que esa noche pasa sobre el escenario.

No quiero terminar esta reflexión sin manifestar mi más profunda satisfacción por la sabia nueva que este año va a entrar en el carnaval. Nuevas chirigotas con nuevos chirigoteros y otros no tan nuevos que, a buen seguro, aportarán ganas, saber estar y saber hacer sobre las tablas del auditorio y sobre el suelo de muchos bares. Saber que el carnaval hoy por hoy es lo único que no está en crisis en nuestro pueblo nos motiva, más si cabe, para seguir en este agujero negro que nos absorbió y del que, de momento, no queremos salir.
Besitos para todos.
Pepe Vico.